A la hora prevista, las tres y once minutos de la madrugada de este miércoles, ha sido ejecutado el francotirador que sembró el pánico en Estados Unidos después de asesinar a tiros a 10 personas hace 7 años. Una inyección letal ha acabado con la vida de John Allen Muhammad en el correccional de Virginia, donde cumplía condena. La ejecución se ha llevado a cabo después de que el Tribunal Supremo rechazase su aplazamiento y los alegatos de la defensa que argumentaban que se trataba de un enfermo mental. Esta decisión, de no anular la sentencia, ha sido respaldada por el gobernador de Virginia.La de Muhammad ha sido la ejecución número 103 en Virginia desde que el Supremo restableció en 1976 la pena de muerte en el país que se autoproclama defensor de la democracia, libertad y derechos humanos en todo el mundo.